martes, mayo 06, 2008

Me niego a creer

¿Será tan así eso de que se están mal usando los vehículos fiscales?, la verdad no lo creo. Tengo el claro convencimiento de que cada ves que he visto a un auto fiscal a altas horas de la madrugada dando vueltas por la city, éste anda en alguna importante misión fiscalizadora encomendada por nuestras altas autoridades. Los mismo cuando se han visto camionetas transportando perros (entiéndase mascotas) o a hijos de parlamentarios. Sin dudas que esos actos tan picantes y de baja estofa a ojos de algunos, no corresponderían a hechos denunciables, sino más bien a actividades propias de las labores encomendadas para el bien de nuestra tutelada democracia.

Ahora, si es así, cosa que me niego a creer, esos funcionarios públicos (los mismos que les da en auto-proclamarse como autoridades, en el pleno sentido de la palabra), debería ser castigados, sin derecho a investigación y sometidos al más violento escarnio público a través de los medios de comunicación locales, regionales, nacionales e internacionales…¿o será mucho?, al parecer le puse mucho color. Pero bueno, insisto en que me niego a creer que nuestras dignas autoridades caigan en estas prácticas irregulares, dignas de gente que lo único que quiere es dejar mal al conglomerado “mandatado” para guiarnos por la senda de la pulcritud y la austeridad.

Creo, además, que cuando se levantan esas voces de denuncia anónima y mal intencionadas, provienen de los oscuros y yermos parajes cerebrales de quienes son anti-conglomerado. Y no puede ser de otra manera, porque los que están a favor del conglomerado por ningún motivo, y digo NIN-GÚN MO-TI-VO, se permitirían siquiera pensar, ni menos denunciar, que cosas así pasan en nuestra plácida y estable democracia local, ya que los verdaderos conglomeradistas saben hacer bien su pega, cuidando los recursos de todos los chilenos y dejando en evidencia, en cada uno de sus actos, que están ahí por sus competencias profesionales y no por favores políticos, como los envidiosos de siempre y los que quieren desestabilizar el sistema democrático insten en hacernos creer.

Pero en fin, si es así, e insisto en mi duda, creo que esos malintencionados deberían hacer las denuncias en los lugares competentes y con las pruebas necesarias para hacer las investigaciones pertinentes. Pero insisto en que nuestras luminarias, las que nos guían en este mar de grises, no caen esas picantes y burdas prácticas, porque de ser así, no cabe la menor duda que nuestras más altas autoridades ya habrían tomado las medidas al respecto, como sucedió con ex subsecretaria que vendía frambuesas y que hora esta siendo cuestionada por un viático que uso para una actividad particular partidista. Claramente ella no era bajo ningún punto de vista partidaria de mantener nuestro tan sufrido equilibrio social.

Así que almas desesperadas y vacías, no malgasten su tiempo en denuncias si asidero en contra de nuestro pulcro sistema político, tan representativo y democrático, ni menos en contra de nuestras blancas y concientes autoridades, que sólo buscan hacer el bien, sin mirar a quien…(pero dentro del partido…).

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

mas picante es tener la conciencia cochina, sucia y obscena ! o .... piñiscarle la uva a un "amigo"

miércoles, mayo 07, 2008 10:34:00 a. m.  
Blogger PALOMA MOL-ALBARRÁN Eeken Kusje said...

no es""""" piñiscarle""" ....es pelliscarle....es metafora..




Por que nadie firma con su nombre¿?¿?¿?¿?¿? no hay gente con nombre.

martes, agosto 05, 2008 1:31:00 a. m.  

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